Nury (nuryyyy) wrote,
Nury
nuryyyy

  • Mood:

Dean/Castiel Fic

Fandom: SPN
Pareja: Dean/Castiel
Rating: NC-17.
Advertencias: Los ángeles tienen sexo y sí es con Dean Winchester es un sexo de puta madre.
¿Algo más?: Esto es blasfemia y todo eso. Supernatural no me pertenece y estos dos se aman de una forma muy jodida. También vendría bien aclarar que es mi primer fic de SPN o de cualquier otra cosa que no sea HP así que... Bueno, quien sabe como habrá quedado. Solo eso. Que estoy traumada y me vi la cuarta temporada en 3 días :DDDDD Y creo que el Dean/Castiel es cannon. Venga, que tienen un UST de la hostia.

Entre todas las cosas del jodido universo, del cosmo o de la mierda que sea, Dean, cree que se ha metido en la más jodida de todas. Y ha estado en cosas jodidas. Vendió su alma por su hermano, se lo comieron unos perros del demonio -nunca mejor dicho- y fue al infierno. Sí, se puede decir que Dean ha estado muy jodido, metido en mierda hasta el cuello y, míralo, aquí está espiando detrás de una puerta de un motel. Y podría decirse que todo el mundo tiene ese punto mirón pero es Dean, joder, y está mirando al jodido ángel que lo sacó del infierno. Y, ¡ah, sí!, Dean está completa e irremediablemente empalmado.

Bienvenido al mundo de nuevo, puto enfermo.

No puede ser normal, no puede serlo pero es que Dean perdió hace tiempo el camino entre lo normal y lo anormal, de hecho, no sabe en que lado de la línea está. Porque hay cosas que la gente normal no hace. La gente normal no invita a un ángel a su habitación del motel, una persona normal no le sugiere a ese mismo ángel que se tome una ducha y, por el amor de Dios, nadie normal espía mientras el susodicho ángel se ducha. No, nadie.

Claro, Castiel ha dejado la puerta e incluso la cortina de la mugrienta ducha abiertas, porque es un ángel y los ángeles no saben nada. Realmente lo saben todo pero no saben nada de la vida normal, son como bebes de pecho con cuerpo de adulto y mente de anciano. Conocen la teoría y tienen resquicios de humanidad, pero no son humanos, no saben lo que es comerse unas jodidas patatas fritas o echar un polvo. Por el amor de Dios, ni siquiera tienen sexo.

Dean traga saliva y sus pies desnudos se deslizan por la moqueta verde vomito mientras se acerca más a la puerta, su mano parece tener vida propia cuando la empuja y tiene perfecta visión del cuerpo húmedo de Castiel bajo la ducha. El ángel tiene una mano apoyada en la pared y la cabeza alzada disfrutando del agua caliente que cae sobre él, sus labios están curvados en una sonrisa de satisfacción que maravilla a Dean. Puede observar su cuerpo con todo detalle deslizando la mirada desde su cabello completamente empapado pasando por su espalda perlada de gotas hasta llegar al trasero pequeño y firme. Dean no puede entender porque Jimmy causa ese efecto en él, pero tiene claro algo y es que no es Jimmy. Es Castiel, joder, el jodido ángel y su Gracia o lo que sea que lo hace gemir con solo pensar en él.

Se queda mirándolo en silencio, con el cuerpo tenso y la conciencia jodiéndolo. No es normal esto que está haciendo como tampoco es normal que lo invitara a entrar a la habitación, que le ofreciera que se diera un ducha y que Cas aceptara, ¿qué cojones pasa con el mundo? Aquello puede ser otro signo más de que el Apocalipsis pero a Dean le importa tres mierdas.

-Cas… -lo llama y el ángel se gira, no parece asombrado aunque realmente nunca lo parece.

-¿Sí, Dean?

Le habla tan normal, atravesándolo con esos ojos celestes que parecen dejar traspasar un trozo de cielo. ¿Qué le puede decir? ‘Nada, estaba en la habitación pensando en ti y ahora creo que quiero follarte. Nada, cosas sin importancias’

-No pasa nada, Dean. –La voz de Castiel suena suave y neutral como si no estuviera desnudo bajo el chorro de agua caliente. Estira un brazo y le tiende la mano, Dean da un paso hacia él. –Puedes venir conmigo.

Claro que va, no sin antes quitarse la camiseta y dejar los calzoncillos en algún punto del recorrido. No le hace caso a nada, solo escucha la llamada de Castiel que parece alejarlo del mundo y retrasar el puto Apocalipsis un poco. Va con él, como una virgen que se entrega y lo hace de buena gana. No le importa que sea un hombre y, lo que es peor, le importa bastante poco que sea un Ángel porque es Castiel, Cas.

Se une a él bajo el agua caliente y su piel se eriza cuando el Ángel posa una mano sobre la mejilla y ladea ligeramente la cabeza, su expresión sigue siendo neutra casi sin vida. Deja la mano allí sin moverse, Dean tiene que decir algo o reventará.

-Esto debe ser pecado por cojones, Cas.

-Eso solo lo puede juzgar Dios, –murmura mirándolo fijamente- Él es el único que tiene derecho a decidir sobre nuestras almas, Dean, yo solo soy un simple instrumento.

-Corta el rollo –masculla sonriendo- que estoy empalmado y esto debe ser pecado hasta en su mente retorcida.

Castiel parpadea pero no se mueve, Dean hace un gesto hacia su entrepierna y el ángel baja la mirada, por primera vez, su expresión cambia y Dean tiene ganas de ponerse a bailar algún baile estúpido de la victoria.

-Oh.

-¿Oh? –murmura acercándose más haciendo que Castiel levante la mirada para verlo a los ojos- ¿Sabes? Ahora te tengo que besar, no tengo elección, después te tocaré y por último me iré al puto infierno pero, ¿sabes qué? Que les jodan, Cas, que les jodan.

Lo empuja contra la pared de baldosas verdes y embiste contra su boca mientras lo manda todo a la mierda, ya puede alzarse Satanás desde el mismo infierno porque él no piensa dejar escapar a Castiel. Pero este se retuerce entre sus brazos y sus dedos ágiles se clavan en su piel, quiere que se separe y Dean lo hace aunque le cuesta.

-Dean… -la voz de Castiel suena quebrada y sus labios tiemblan- Dean, ¿qué es…? –Su mirada clara lo atraviesa y él puede sentir todas sus dudas alzarse, un ángel dudando. Que divertido. –No entiendo nada.

-Bien, Cas. Entonces tendré que enseñarte tres o cuatro cosas. –Se pone de rodillas frente al ángel y este abre mucho los ojos, es gracioso verlo usando expresiones humanas por primera vez. –No, no voy a rezar aunque quizás dentro de cinco minutos quieras hacerlo tú. Déjame a mí que me queme en el jodido infierno –le pone una mano sobre la tripa y lo empuja contra la pared- tú dedícate a aprender.

Abre la boca y comienza a lamer como si el mundo se fuera a acabar aunque, de hecho, el mundo se va a acabar pronto. Su lengua juega con toda la extensión de piel húmeda y tersa que se alza desafiante entre las piernas de Castiel. Dean no ha hecho eso en su jodida vida pero no tarda nada en aprender que tiene que hacer para que Castiel gima desesperado, arqueándose mientras el alma parece escaparse entre sus labios y querer subir al paraíso. Lame y engulle con determinación, con los labios calientes y la boca más húmeda de lo que ha estado nunca. Siente la respiración desesperada de Castiel bajo la palma de la mano y su cuerpo contraerse a cada toque de su lengua sobre su erección.

Dean sabe que todo aquello es nuevo para el ángel, que no conoce las sensaciones humanas que debe estar sintiendo y probablemente sea castigado por esto que hacen pero Castiel no parece querer que pare. Se arquea contra él y gimotea su nombre con una suavidad que le rompe el alma en trozos pequeños y afiliados. Dean tiene que dejarlo a medias aunque sus labios se quejen casi sin darse cuenta. Se alza y se encuentra con la mirada cristalina, húmeda e intensa de Castiel, el cielo lo saluda desde aquella mirada y tiene que tragar saliva antes de besarlo suavemente, tan lento que parece suspirar.

-Dean…

Los cojones si ha besado a alguien así, como sí fuera la última vez y aquello fuera lo más importante del mundo. No sabe que hace, no sabe porque encajan de esa jodida y maravillosa forma, solo sabe que Castiel pone su mano justo donde la puso hace meses cuando lo sacó del infierno y todo pierde sentido. Puede sentir el calor irradiar, la Gracia de Castiel expandirse por todo su ser mientras sus caderas se frotan con fuerza y se arrancan gemidos a mordiscos. Dean ataca como un depredador bajo el torrente de agua caliente mientras Castiel se deja llevar, aprendiendo sobre la marcha e intentado que sus cuerpo no se separen. Porque no puede, porque no quiere.

-Cas… ohjoderCas.

Habla sin sentido mientras hunde la cara en su cuello y muerde la nuez de Cas, este se arquea y Dean lo tiene que agarrar con una mano por el culo para que no se escape.

-No te muevas, joder, no te muevas.

Y Cas no lo hace, deja de mover las caderas casi al instante, Dean suelta un gruñido mental y uno bastante audible por su estupidez. Sí en ese momento le dijera a Castiel que se saliera de la ducha lo haría, claro, no sabe que lo que no quiere es que se separe de él.

-No te separes, mierda, que esto es el puto infierno.

Cas lo mira ladeando la cabeza y sus dedos se hunden en el hombro de Dean. Jimmy tiene las mejillas calientes y la respiración más agitada de lo que Dean se podría pensar que la tendría.

-Dijiste…

-Nunca me haces caso cuando te hablo y. –Castiel se muerde los labios y Dean suelta un largo gemido porque han vuelto a encajar perfectamente, se da la libertad de mirar hacia abajo y se cree morir. Se va a correr sí Cas sigue siendo tan perfectamente moldeable. –Simplemente muévete y bésame, por Dios.

Está blasfemando delante de un ángel, bueno, realmente está buscándose el infierno a bases de lametones y de pollas rozándose con un ángel. Que todo hay que decirlo. Se lo está buscando mientras deja un largo reguero de saliva húmeda por el cuello de Castiel y le lame la clavícula hasta que gimotea como un bebe.

-Dean, yo…

No termina la frase porque no sabe que es, el ángel jamás ha alcanzado el orgasmo y Dean lo entiende perfectamente. Hunde una mano en su cabello empapado y entrecierra los ojos mientras habla contra su oído.

-Está bien, cariño, -susurra mientras sus caderas no se frenan- está bien, simplemente hazlo.

Castiel arquea la espalda y suelta un gemido que parece venir de algún sitio y de ningún lado, sus labios se entreabren, su cuerpo se expande. Solo ha necesitado eso un simple cariño para que el mundo se licuara y el orgasmo lo hiciera estallar. Dean lo siente en todos lados y no es solo el orgasmo empujándolo al borde del precipicio, es Castiel y su Gracia extendiéndose por todo su cuerpo y alzándolo en una enorme ola de placer. El mayor y más jodido orgasmo de su vida, con un ángel, solo restregándose en la ducha de un motel y es el mejor, con diferencia.

Diez segundos, dos minutos quizás una vida después sus caderas siguen moviéndose de forma errática. Pronto su cuerpo comienza a calmarse mientras la luz parece dejar de inundar el baño y todo se vuelve vaporoso como el vaho que se enrosca a sus pies. Su nariz roza el cuello de Cas mientras se separa con suavidad, las piernas le tiemblan y el semen de ambos le mancha la tripa.

-¿Eso es el placer?

Dean abre los ojos que jamás recordó cerrar y mira a Castiel que toca la sustancia blanca de su vientre, ladeando la cabeza como un puto crío. Es adorable, joder. Y él debería suicidarse solo por lo que acaba de pensar. ¿Qué es? ¿Una tía?

-Eso es una corrida –masculla agarrando el mango de la ducha y dirigiéndolo directamente hacia ellos, el agua limpia rápidamente cualquier rastro de suciedad- y deja de tocarla así. Es raro.

Tan raro como frotarse contra un ángel hasta correrse pero le importa una mierda.

-Sé que es semen. –Informa el ángel frunciendo el ceño y alzando la mirada hasta Dean, sus labios tiemblan sus ojos brillan con intensidad. –Lo otro, lo de antes. Eso es placer, ¿verdad?

-Eso –Dean se acerca y le lame los labios sin complejos- a sido el puto mejor orgasmo de mi vida. –Castiel parece sonreír, de hecho, lo hace y si Dean no supiera que es imposible pensaría que el ángel se siento satisfecho de si mismo. –Cuando quieras te doy más lecciones, Cas.

El ángel alza la mirada y sus ojos claros se centran en el techo, parece pensar en algo más allá de esa habitación. Como si pidiera permiso al mismísimo Dios.

-Sí, quiero más. –Se separa y sale de la ducha, su cuerpo empapado y desnudo sin mostrar pudor. –Enséñame más, Dean.

Y claro que se lo enseña, sudando sobre la cama y dejando que el puto mundo se consuma fuera porque Castiel lo consume a él por dentro. Palmo a palmo. Como un jodido Apocalipsis para él solo.





Un primer intento, espero que no sea demasiado malo.
Tags: fic, pairing: dean/castiel
Subscribe

  • Post a new comment

    Error

    Anonymous comments are disabled in this journal

    default userpic

    Your reply will be screened

  • 37 comments
Previous
← Ctrl ← Alt
Next
Ctrl → Alt →
Previous
← Ctrl ← Alt
Next
Ctrl → Alt →