Nury (nuryyyy) wrote,
Nury
nuryyyy

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Probablemente iré al infierno por escribir esto pero será una estancia mucho más feliz :)))) 

Fandom: RPS
Pareja: Adam Brody/William Moseley 
Rating: Porno. Porno guarro y gay. Quizás un uso excesivo de la palabra polla.
Advertencias: Escribo fatal :D Lean bajo su propia responsabilidad.
¿Algo más?: Estoy MUERTA de vergüenza. Es la primera vez que escribo RPS y... glups. Oh, sí. Como no tengo el gusto de conocer a los Señores pornografiados aquí, me he tomado la molestia de inventarme DESCARADAMENTE sus personalidades y espero no sea demasiado horrible (la relación de Brody tb ha sido descaradamente alterada, uk). (Lo de Adam es mentira, lo conozco pero no he querido plasmarlo del todopor motivos de intimidad... XDDDD)

Rachel no había ido a la fiesta. Y no es que le importe no verla, que va, que tiene muy superada la ruptura. Él se quedó con los perros y ella se quedó con su coche, fue un buen cambio. Nunca debieron comprar aquel coche y menos juntos. Bejamin se lo dijo, Bejamin siempre tenía razón y él no hizo caso. Qué más da, es solo un coche. Lo de la casa es cosa más seria.

 

Se pasea por la fiesta sin mirar a nadie, cogiendo una copa nueva cada vez que termina la anterior y es que sí algo bueno tienen esas fiestas es el alcohol, alcohol gratis. Todo el que puedas tomar y él puede tomar mucho.

 

-Adam, ¿qué tal?

 

Se gira y mira a alguien que debería recordar, lo sabe, quizás alguien importante y mañana su agente le llamará hecho un basilisco porque no reconoció a ese productor tan famoso, así que se limita a sonreír y hablar. Adam puede hablar mucho si se lo propone. Diez minutos de malabarismos para salir del paso y eso que ni sabe como se llama, durante dos incluso llega a pasárselo bien pero después todo es una mierda de palabrería. Se escabulle como puede.

 

Busca otro rincón y evita dos conocidos porque no tiene ganas de hablar, y mira que es un tío sociable. Se bebe tres copas más y decide que se mea, se mea mucho. Va al baño bastante reto y piensa que no se ha emborrachado lo suficiente.

 

Entra al servicio del piso de arriba a pesar de que había una bonita cinta de terciopelo que prohibía la subida por las escaleras, pero la pasa sin miramientos pensando que para eso están las prohibiciones para saltarlas y nunca mejor dicho. Además le gusta mear en soledad.

 

Usa en uno de los cubículos porque es algo maniático y a veces cree que algún paparazzi lo pillará en plena acción. Se dejaría tomar fotos echando un polvo antes que echando una meada, en serio. Entonces escucha la puerta abrirse y sus sentidos se agudizan mientras su mente se llena de posibilidades, casi todas son hijas de mama alcohol y papa falta de sexo. Porque sí, la posibilidad de que una tía en pelotas se meta en el baño es una de las que se le ocurre.

 

Sale del cubículo y camina hasta los lavabos, se asoma de una forma algo ridícula y queda reflejado en el espejo antes los ojos de un chico bastante guapo (de labios gruesos, pelo rubio y actitud relajada, que todo hay que decirlo).

 

-Errr… Hola.

 

Alza una mano y sale del todo, realmente es una pena que no sea la chica en pelotas pero aquel chico puede acabar igual, ¿no? Si lo mira de refilón se parece a Ben, hostia puta, no se parecen pero tienen un aquel que lo hace querer compararlos.

 

-Hola.

 

El chico tiene un acento raro pero tampoco se puede decir que él tenga el mejor acento del mundo.

 

-Soy Adam, Adam Brody –se acerca a él con la mano extendida y el chico mira la mano y luego a él, lo hace varias veces- ¿pasa algo?

 

-Vienes del baño, ¿no?

 

Es muy educado, bastante y más con un tío que quería darle la mano después de mear. Curioso, le suena su cara y no, no es de Bejamin.

 

-Oh, mierda. –Se apresura a lavarse las manos y a pelearse con unas de esas toallas de papel reciclable, podrían ponerlas normales. Que poco gusto. Se gira hacia el chico y le tiende la mano con una sonrisa. -Adam Brody.

 

El chico sonríe y le estrecha la mano, es un apretón fuerte y rápido. Adam tiene que mirarlo un poco desde arriba.

 

-William Moseley, encantado.

 

Un acento realmente curioso, supone que ingles.

 

-Hostia, tú eres ingles, ¿no? –Masculla sin darse cuenta de que suena algo idiota. –Salve la Reina y todo eso.

 

-Hm, si. –William sonríe un poco y se apoya en el lavabo, Adam se apoya con una mano en la pared. –Estoy –dudo como si no estuviera seguro de que le importara- entrenando esgrima y dando Tae Wondo.

 

-Bonito deporte. -Anuncia aunque no tiene claro que tipo de arte marcial es.

 

-Practicas para una película.

 

Ahhh, que es actor. Y ni sabe quien es, genial.

 

-¿Se puede saber cual? –se acerca a él con curiosidad.

 

-Supongo –el chico se encoge de hombro y Adam se pasa la lengua por los labios, es guapo, muy guapo. William lo mira, seguramente a captado el gesto- ¿no prefieres llevarte la sorpresa al verme?

 

Se sorprende porque si no fuera tan educadito y pareciera un niño diría que le acaba de coquetear descaradamente, pero no, eso debe ser el alcohol.

 

-No sé si me acordaré de ti, sinceramente.

 

-Bueno, habrá que remediar eso.

 

Adam alza una ceja y abre la boca para hablar pero ningún sonido llega a abandonar sus labios porque el chico se lanza a devorarlo. Es un beso pasional. Sí pudiera definirlo diría que un beso lleno de saliva y lengua mucha lengua, pero nada desagradable, quizás un nueve en la escala de besos.

 

Se mueven por el baño aún envueltos en el beso y siente al chico tironear de la chaqueta hasta quitársela, casi a tirones, de los hombros. Adam lo agarra de las caderas y William hunde las manos en su camisa, tirando de los botones con fuerza y casi se los arranca. Hace lo mismo con el cinturón. Sus manos son hábiles y su lengua no se queda atrás. Cuando comienza a lamerle la clavícula y a bajar, Adam piensa que se va a morir. Su espalda choca contra una pared y, no sabe como, tiene al rubio arrodillado frente a él, los pantalones por los tobillos y una lengua humedeciéndole los calzoncillos.

 

Suelta un taco que suena a gemido ronco y hunde la mano entre los cabellos rubios del chico. Que, joder, para parece un crío está haciendo maravillas con su polla.

 

Arquea la espalda y se retuerce un poco pero no puede parar de mirar la lengua de William recorrer de arriba abajo su polla, dios, es como para correrse en ese mismo momento. Entonces el chico comienza a tocarle los huevos, casi mecerlos y engulle. Adam está perdido, cachondo y borracho. Adiós, muy buenas, amiga cordura. Va a follar con un desconocido.

 

-Hostiahostiahostia… -se le va el alma entre los labios mientras siente como la punta toca la garganta del chico y todo se vuelve gelatina. Las cosas que le hace el niño.

 

Cierra los ojos y un gemido se le escapa entre los labios cuando la boca húmeda de William abandona su polla. Se remueve molesto pero no tiene tiempo a reaccionar porque su boca se llena de la lengua del otro y ya no importa una mierda nada.

 

-¿Me vas a follar? –William da un par de sacudidas con la mano y Adam pone los ojos en blanco, parece que gimotea. -Fóllame.

 

Es una orden y Adam suele ser un buen chico, así que lo hace.

 

Cambian de posiciones y William queda contra la pared, Adam le come los labios mientras desabrocha los pantalones y se los baja a tirones. No le importa demasiado hacerle daño y al chico parece no importarle. Le agarra la polla y pasa el pulgar por la punta, acariciando con fuerza y lo besa pero Moseley tiene otra idea. Le coge de la nuca y hunde su lengua en su oreja, lame de forma lasciva y habla con un susurro que parece salido del burdel más sucio.

 

-Tu polla en mi culo. Ahora.

 

-Oh, joder.

 

Le da la vuelta sin perder tiempo y William separa las piernas mientras Adam tira los calzoncillos para que se unan a los pantalones en los tobillos. Siente que Will tira de su mano y Adam suelta un jadeo cuando lo siente lamer los dedos con fruición, como si se tratara de un helado delicioso.

 

-En mi culo, Brody. –El chico le exige, como si tuviera miedo de que se olvidara de lo que debe hacer. –Mi culo.

 

No hace falta que lo diga más veces. Adam le separa las nalgas y tantea con un dedo la estrecha entrada, William saca culo y él mete un dedo consiguiendo un jadeo de Will. Sabe que la saliva no va a ser suficiente pero está tan jodidamente caliente que le importa una mierda. Sigue metiendo y sacando el dedo antes de unir otro, le agarra la polla con la otra mano y alterna las dos caricias intentando que no sea demasiado doloroso. Termina de meter un tercer dedo y se toma el tiempo (aunque la polla le vaya a explotar) de dilatarlo a conciencia mientras le lame la nuca.

 

Suelta un quejido. No puede aguantarlo más así que saca los dedos y le separa las nalgas con una mano mientras que con la otra se guía hasta su interior. William suelta un gruñido bastante evidente y Adam cierra los ojos con fuerza mientras entra poco a poco, no le da tregua al hundirse y lo llena por completo.

 

-¿Está bien? –respira contra su nuca.

 

William tarda en hablar y cuando lo hace su voz suena como si hablara desde dentro de una gruta.

 

-Si.

 

Adam está seguro de que no se encuentra para nada bien pero también está seguro de que no puede parar. Se escupe en la mano e intenta hacer algo allí abajo, que la penetración sea menos dolorosa. No sabe si lo consigue pero mueve las caderas y William se mueve con él.

 

Dentro y fuera, muy lento aunque quiere acelerar hasta morirse en su interior. Will sisea de dolor y al rato de placer, lo alterna de tal manera que Adam pasa de estar a punto de correrse a desear parar para no hacerle daño. Y lo hace. Para las embestidas y un quejido casi gruñido sale de los labios del chico.

 

-No pares.

 

-Te hago daño.

 

William, que tiene las palmas de las manos apoyadas contra la pared, lo mira. O lo intenta ladeando la cabeza, tiene los labios húmedos y las mejillas ligeramente rosadas.

 

-Da igual.

 

Es una orden tan brusca que Adam no puede menos que obedecerla. Vuelve a embestir mientras inicia un beso errático con el chico, mucho más lengua y saliva que otra cosa. Su mano no deja de masturbarlo ni un segundo.

 

Los gemidos de ambos no tardan en inundar el baño. Adam siente que la polla le va a explotar sí William sigue cerrando de esa manera su culo. Aspira con fuerza y le muerde la nuca cuando el chico se echa hacia delante jadeando con tanta fuerza que parece que se va a romper. Le masajea con fuerza la erección y comienza a relatar su nombre casi en un susurro, lamiéndole la nuca y entrando tan adentro como puede. Siente humedad en la mano y como el culo de William se contrae con fuerza. Dios, se está corriendo sobre su mano, mascullando su nombre en arameo y apretándolo tanto que no es normal. Y Adam lo sigue de cerca mientras el mundo se lo nubla y todo se vuelve caramelo caliente.

 

Se corre en tres largas embestidas, en una vida entera y en tres segundos. Se corre mascullando un joder constante que le llena los pulmones mientras hunde su nariz en el cuello del chico.

 

Ambos respiran de forma errática mientras los vestigios del orgasmo le hacen cosquillear los huesos y les hacen papilla el cerebro. Adam se mueve muy lentamente saliendo de él, se apoya contra la pared a su lado y cierra los ojos. William se mueve con suavidad dándosela vuelta y apoyándose con la espalda en la pared. No hablan durante lo que parecen millones de segundos pero que resultan ser tres minutos escasos.

 

-Ha estado bien.

 

Adam diría que ha estado cojonudamente bien. Como para correrse diez veces, pero solo asiente.

 

-Si.

 

Escucha ruido a su lado y abre los ojos con pereza para ver como William se agacha y comienza a vestirse. Adam quiere protestar, quiere quejarse y exigirle que se quede pero sabe que es una tontería.

 

-Ha estado como tres navidukas juntas.

 

-¿Qué? –Adam parpadea y se siente como si estuviera en el set de rodaje y fuera el freak medio judío que interpreto durante años.

 

-Siempre quise acostarme con Seth Cohen.

 

William lo besa largo y tendido, lengua contra lengua. Tan suave que Adam siente que está entre la bruma del orgasmo, pero se separa y lo deja solo mientras se aleja. Will lo mira antes de salir del baño, sonrisa radiante y expresión traviesa.

 

-Sí vuelvo a Hollywood te llamaré, Brody. No lo dudes.- La puerta se cierra a sus espaldas y él se deja caer hasta el suelo, las pierna del tiemblan.

 

Oh, joder. Que vuelva, por el amor de dios. Y será Seth Cohen cada vez que el quiera. Lo jura.

*Se esconde* Recordad que os quiero :DDD

Tags: actor: adam brody, actor: william moseley, fic, fic: rps
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